Comentaba la semana pasada lo interesante que eran las pelis con aquellas mujeres fatales tan elegantes y seductoras de las novelas negras de los cuarenta, nada que ver con los "fatales hombres" con los que nos topamos hoy en día en los medios de comunicación y en las altas esferas del poder. desde luego no les vendría nada mal una lección de aquellas o de alguno de sus compinches, pero claro quizás eso es pedir mucho.
Nos conformaremos con disfrutar de los pequeños placeres de la vida, como una buena película, siempre que nos dejen claro, no sea que con esto de las cumbres internacionales los dirigentes internacionales mas malos peguen sus "malvadas ideas" a los demás. De momento y mientras me dejen seguiré comentando pelis como la de hoy, que sin ser una obra maestra, tiene al menos esa elegancia de los años 40 que parecen haber perdido algunos seres vivientes que nos rodean.
La película en cuestión es “Dos mujeres y un amor”, un drama en sí no demasiado brillante, digamos que se trata de un triángulo amoroso en el que una viuda buena y guapa se enamora de un hombre casado con una señora guapa y malisima; el guión en sí no es la bomba, pero el cuadro de actores es fabuloso y hace que la pelicula resulte interesante y atractiva.
Alec Walker (Cary Grant) conoce un día a Julie Eden (Carol Lombard) en el campo, se enamoran enseguida, ella es guapa, joven y tiene una niña, es viuda, él está casado con una señora, Maida (Kay Francis) muy guapa pero tremendamente mala, ésta no dejará que julie disfrute del amor con Alec y además fingirá que siente cariño por él ante los padres de este, en una de las fiestas que dan los padres Alec lo descubre y la obliga a divorciarse, ella le pide tiempo para decírselo a los padres de él y para ello emprende un viaje a París evitando así mas cotilleos, pero en el fondo eso es sólo un truco de la pérfida Maida, que a su vuelta le intenta hacer mas chantajes, él enloquece y cae enfermo...
Esta historia como hemos comentado anteriormente no es excesivamente original, pero esta magníficamente interpretada por dos monstruos del celuloide como Cary Grant y Carol Lombard, que además curiosamente ambos destacaron mas en el terreno de la comedia, con poco tiempo desgraciadamente para la bellísima Carol. Además de estos actorazos también esta Kay Francis, menos conocida pero que cumple su papel a la perfección, o Charles Coburn uno de esos actorazos que se llaman secundarios de los que tanto hemos hablado, y sin los que el cine no existiría. Posiblemente las presiones de la malvada Maida, o los juegos de sociedad en los que se ven envueltos, así como la posición a la que se enfrenta la joven viuda no serían hoy vistos ni entendidos ni de igual manera ni de ninguna prácticamente, aunque quizás los engaños y las tretas o malentendidos siguen existiendo, eso es algo universal y eterno.
De momento pasen ustedes un feliz fin de semana y no se compliquen ;)
Nota 6.8
















