Esta semana veía como un par de mendigos se refugiaban del frío y la lluvia con unos cartones en la esquina de un famoso banco y quien sabe si no hace mucho esos mismos señores estarían hace poco detrás de uno de los mostradores de las sucursales de dicho banco resolviendo algún conflicto de sus clientes...y es que la vida da muchas vueltas, desde luego no seré yo quien les juzgue.
Hay mil situaciones por las que alguien puede llegar a acabar refugiándose tras un cartón y quizás tenga que pedir limosna o saltarse la ley para ayudarse a sí mismo o a su familia, no todo es blanco o negro en el plano de la moral, vamos al menos bajo mi punto de vista, un ciudadano no es mas legal moralmente por el grosor de su cuenta corriente, incluso si acaso al revés, pero eso también sería prejuzgar ¿no?. En fin esas discusiones las dejaremos para un café, que darían mucho que hablar el tema, de momento hablaré de una peli que habla de un refugio, un gánster duro pero con corazón..quien sino Bogart.
El último refugio es una peli de Raoul Walsh del año 41, basado en la novela de W. R. Burnett que desarrollo el mismo en un magnífico guión junto con John Huston. La música es de Adolph Deutsch y la fotografía de Tony Gaudio. Fue una peli fundamental para el director, una de las mejores y también para Bogart, ya que le lanzó a la fama.
La historia comienza cuando Roy Earle (H. Bogart) sale de la prisión de Mossmoor en Chicago gracias a la ayuda del jefe de la banda Big Mac (MacBride), la intención de Roy es retirarse de la vida de gánster pero le debe un último favor al jefe y además le vendrá bien para su retiro unos cuantos miles de dollares. Para este último golpe tiene que desplazarse a California con lo que tiene que atravesar todo el país en coche, en el trayecto conoce a una familia pobre entre ellos a una joven cojita, Velma (Joan Leslie), de la que se enamora.
Al llegar al punto de encuentro con sus ayudantes una cabaña en la sierra, comprueba que estos son inexpertos y jóvenes Red Hattery (Kennedy) y Babe Kozak (Curtis), además van acompañados de una mujer Marie Garson (Lupino) a la que Roy pretende largar pero ella le persuade para quedarse. Con el paso de los días se establece una química entre Marie y Roy, aunque él está enamorado de Velma a la que paga la operación para curar la cojera, una vez curada ella pasa de él, esto hace que se rompa la unión y comprenda quien es la chica que realmente le quiere, luego llega el atraco, pero eso es otra historia, para eso hay que ver la peli...¡bang!, ¡bang!
Pues que mas puedo contar además de casi toda la peli, evidentemente se trata de un thriller pero que además tiene su puntito tierno y romántico, con un Bogart simplemente genial, durísimo, listo y cálido a mas no poder. En cuanto a los demás actores, tampoco se quedan atrás, en especial una estupenda Ida lupino y MacBride (aunque con papel corto), otras curiosidades son la aparición de Henry Travers, el famoso ángel de “Que bello es vivir” de 5 años después, aquí sale como el padre de la cojita, evidentemente con esa cara de bueno de gánster era difícil que saliera.
Hay acción en algunos momentos con persecuciones en coche, atracos, momentos románticos, disputas entre gánsters, todos los personajes parecen tener en común un cierto punto de soledad y desgracia, Marie quizás la mas necesitada de comprensión, pero también los demás que se ven en un mundo sin salida (me refiero a los gánsters), en cuanto a Velma parece que su desgracia ha pasado, pero su recuperación parece sólo superflua, una película muy interesante para ver aunque sea en el rincón más perdido.
Nota 8